Este año supondrá el punto y final a la producción de hasta tres modelos de Mazda, aunque también la llegada de interesantes propuestas como el nuevo Mazda6e. La única pega es que el sedán no está previsto que llegue con mecánicas de combustión interna. A él debería unirse dentro de muy poco una nueva generación del Mazda CX-5 que el fabricante ya tiene lista.
De hecho, es uno de los modelos más esperados dentro del segmento C-SUV para los próximos meses. Más adelante, también se espera que conozcamos un deportivo híbrido con motor rotativo, aunque en este caso la espera se dilatará algo más en el tiempo. Por el momento, centrémonos en los modelos del fabricante de automóviles nipón que nos dirán adiós en los próximos meses.
Los Mazda que desaparecen en 2025
Comenzando por la parte inferior de la gama, en 2025 veremos desaparecer el ya veterano Mazda2, que data de nada menos que 2014. Y es una pena, porque pese a su discreto motor, es una de las propuestas más ágiles del segmento urbano. Mazda planea retirarlo gradualmente antes de que finalice 2025, dejando únicamente a la venta el Mazda2 Hybrid, un Yaris rebautizado.
Pasando a la categoría crossover, diremos adiós al Mazda MX-30, cuya producción finaliza este mes de marzo. No es ningún secreto que el modelo no ha sido precisamente un éxito de ventas, así que la compañía nipona optará por acabar con la variante 100% eléctrica y mantener en la gama el R-EV con tecnología híbrida, que tiene algo más de tirón. Al fin y al cabo, la demanda manda.
El tercer modelo en el podio de «despidos» es el Mazda CX-3, otro de los veteranos que datan de 2014. Las ventas ya han cesado en el mercado europeo y norteamericano, aunque la producción no se detendrá hasta el mes de septiembre, pues sigue en venta en algunos mercados como su Japón natal. Todo apunta a que este modelo sí tendrá sucesor y se fabricará en Tailandia, aunque desconocemos cuándo llegará.