Va a ser un año difícil para los fabricantes de automóviles, especialmente los europeos. Por si fuera poco con las malas cifras de ventas, la estricta normativa de emisiones o los aranceles de Donald Trump, ahora 15 compañías automovilísticas y la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) acaban de llevarse una multa por cortesía de la Unión Europea (UE).
Hablamos de nada menos que un montante total de 458 millones de euros por «participar en un cártel de larga duración sobre el reciclaje de vehículos al final de su vida útil«. Según se informa, 16 fabricantes y la mencionada asociación celebraron acuerdos anticompetitivos y participaron en prácticas concertadas relacionadas con el reciclaje de vehículos al final de su vida útil.
Concretamente, el conjunto de los fabricantes acordó no pagar a los desguaces por el procesamiento de los vehículos, considerando que este era un negocio suficientemente rentable. Por su parte, la ACEA actuó como “facilitador del cártel” al “organizar numerosas reuniones y contactos entre los fabricantes de automóviles involucrados en el cártel”, reza el documento.
En suma, se señala que todos los implicados «compartieron información comercial sensible sobre sus acuerdos individuales con desguaces de automóviles y coordinaron su comportamiento con ellos«; además de ocultar información sobre el reciclaje al público. Con ello, los implicados han violado las normas establecidas en la Directiva 2000/53/CE durante más de 15 años.
¿Cuál es la multa de la UE para cada marca?
Entre los fabricantes de automóviles implicados tenemos a BMW, Ford, Honda, Hyundai/KIA, Jaguar Land Rover, Mazda, Mercedes-Benz, Mitsubishi, Opel, Renault/Nissan, Stellantis, Suzuki, Toyota, Volkswagen y Volvo; además de las matrices de algunos de ellos Tata, General Motors y Geely. De entre todas ellas, la firma de la estrella ha recibido el indulto por delatar al resto.
En otras palabras, se han ahorrado unos 35 millones de euros. También han colaborado, aunque en menor medida, otras firmas como Stellantis, Mitsubishi y Ford. Algunas marcas como Honda, Mazda, Mitsubishi y Suzuki, al parecer, tuvieron una «menor implicación» en el escándalo; mientras que Renault había «solicitado explícitamente una exención del acuerdo de no anunciar el uso de material reciclado en vehículos nuevos«.
La cuantía de las sanciones y de las reducciones son las siguientes, siendo Volkswagen quien se lleva la peor parte:
Fabricante | Reducción | Multa |
Mercedes-Benz | 100% | 0 € |
Stellantis | 50% | 74.934.000 € |
Mitsubishi | 30% | 4.150.000 € |
Ford | 20% | 41.462.000 € |
BMW | 24.587.000 € | |
Honda | 5.040.000 € | |
Hyundai / KIA | 11.950.000 € | |
Jaguar Land Rover / Tata | 1.637.000 € | |
Mazda | 5.006.000 € | |
– Junto a Ford | 1.034.000 € | |
Renault / Nissan | 81 461 000 € | |
Opel | 50% | 24.530.000 € |
– Junto a General Motors | 13.659.000 € | |
General Motors | 17.075.000 € | |
Suzuki | 5.471.000 € | |
Toyota | 23.553.000 € | |
Volkswagen | 127.696.000 € | |
Volvo | 8.890.000 € | |
– Junto a Ford | 3.901.000 € | |
– Junto a Geely | 4.419.000 € | |
ACEA | 500.000 € |